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lunes, 3 de junio de 2019

231ª etapa E4 Remetea-Stana de Vale

17 de mayo de 2019

Distancia: 32,68 km.

Ascenso total: 1.300 m.

Descenso total: 388 m.

Altura máxima: 1.108 m.

Altura mínima: 195 m.

Valoración: 7

Tiempo de marcha: 11 h. 20 m.

Velocidad media: 3,3 km/h

Señalización: Sin señalización hasta antes del desvío. Triangulo Azul bien hasta la caída de arboles




Magnífico desayuno el que nos ha ofrecido Iuliana no faltaba de nada y de lo más potente. Al marchar nos saludan varias veces, como al hijo que se va al extranjero.


La gente saca sus vacas a comer por la mañana
Salimos por una carretera donde la gente saca a pasear sus vacas en la mañana, vacas que parecen búfalos. 


Cruzando el Valea Meziad
Dejamos la carretera y nos desviamos para cruzar el río Valea Meziad, debemos descalzarnos y vadearlo, luego no encontramos el camino que sigue y debemos de cruzar algunos campos hasta encontrar un camino que va en nuestra dirección.



El camino mejora al llegar a un grupo de casas que viven con el río a sus espaldas, lo cruzamos de nuevo, esta vez por un puente siguiendo ahora su margen izquierdo, poco a poco nos acercamos a Meziad. A la salida de la población, la gente está con el ganado junto al río y la hierba fresca, a nuestra izquierda, al otro lado del río las cuevas de Meziad.

Llegando a Meziad
Cuevas de Meziad


Seguimos el camino junto a un río hasta un puente que da a un refugio y una zona de recreo donde encontramos la señal del triangulo azul.


Zona de recreo
 
Señalización con el triangulo azul
Seguimos con ella junto al río, hasta tomar un desvío a la derecha, hay bastante barro, nos adelantan dos quads con sus respectivas parejas.



Un tramo duro
 
Y un descanso
 
Tramo desarbolado
 
Señalización
El camino es duro, estás montañas son muy verticales, es un ascenso continuo, a veces llueve a cántaros, a veces sale el sol, vamos haciendo paradas cada cinco kilómetros, todo controlado, hasta que, sobre los 1000 m. al llegar al pico Viatra Tisei vemos un montón de árboles caídos, imaginamos que de alguna gran tormenta, que nos cortan el paso, intentamos pasar entre ellos, pero es imposible, avanzamos 700 m. en una hora, sería imposible llegar de esta manera, tomamos la decisión de volver atrás cuando solo faltan 8 km.




 
La niebla cubre las cimas
 Consultamos el mapa y sobre el terreno un pequeño sendero que baja con mucho desnivel hasta una pista que hace años sería una estrecha carretera. 

Bajamos a la carretera
Estamos salvados por hoy, solo debemos seguirla, pero la etapa se ha alargado hasta casi 33 km. El paisaje es espectacular a pesar de la lluvia, hermosas cascadas caen al río que circula junto a nosotros como la cascada Valul Miresei. 

Cascada Valul Miresei
Llegamos a Stana de Vale una estación de ski con algunos hoteles, están entre el periodo invernal y el estival, hay poca gente.
Stana de Vale. Monasterio
Cenamos en el restaurante y a la cama, debemos recuperarnos del cansancio para mañana.
Alojamiento hotel Iadolina 7
Cena hotel Iadolina 7
Desayuno hotel Iadolina 7
Relación calidad/precio 7,5

domingo, 2 de junio de 2019

230ª etapa E4 Dusesti-Remetea

16 de mayo de 2019

Distancia: 25,93 km.

Ascenso total: 393 m.

Descenso total: 369 m.

Altura máxima: 277 m.

Altura mínima: 141 m.

Valoración: 7

Tiempo de marcha: 7 h. 40 m.

Velocidad media: 3,5 km/h

Señalización: Sin señalización





Acabado el desayuno, nos despedimos de la Pensión Daiadela, es un buen lugar para descansar. Al salir, un vaquero saca su ganado a disfrutar de la hierba verde del campo. Nos vamos fijando en las casas de estos pueblos, en general partidas en dos, separadas por un portalón de entrada para coche y personas y que da acceso a un patio. En algunas de ellas hacen obras de arte con la hojalata de los canalones.

Iglesia de San Nicolás de Dusesti
Antes de salir de Dusesti visitamos la bonita iglesia ortodoxa de San Nicolás, a su lado cuidando del cementerio la basílica también ortodoxa de Lemn. 

Típicos carros rumanos
Seguimos por la carretera principal, algún antiguo carro antes tirado por mulas se haya aparcado en la cuneta, ahora suelen ser tirado por viejos tractores.
Casas con colores llamativos
Salimos de la carretera principal, sin dejar las edificaciones llegamos a Zavoiu, una nueva iglesia ortodoxa nos marca la salida del pueblo, en Rumanía estamos viendo que son muy aficionados a pintar sus casas con colores muy chillones, cosa que ocurre en mucho de sus pueblos. 

Caminos embarrados
Salimos a unos campos florecidos, el camino es cómodo y no llueve, hasta penetrar en un bosque donde volvemos a los caminos embarrados, subimos un poco y bajamos por un camino casi perdido en medio del bosque. Llegamos a Cornisesti, de nuevo casas con colores chillones donde las puertas de las viviendas y garajes están decoradas con hierro forjado, también se ve algún hórreo donde guardan el maíz y la paja.


Puertas decoradas con hierro forjado



 
Vivienda de la zona
Llegamos a Hidisel, pasamos una escuela, los alumnos corretean tras un balón, es la hora del recreo, un grupo de mujeres almuerzan juntas en la calle a la puerta de una casa. Hacemos un descanso cuando vemos un banco para sentarnos, saludamos a la gente que pasa y pregunta, uno de ellos Ioan, pronto va a llamar a Iorge que ha trabajado durante 10 años en el campo en España, concretamente en Pilas, Sevilla, habla muy bien castellano y echamos un rato muy agradable, su vecina también estuvo trabajando en España, ganó bastante dinero para comprar su casa en Hidisel, pero su marido murió en un viaje de vuelta, historias que vamos conociendo conforme caminamos.
Cpon Iorge y Ioan en Hidisel

 Salimos de Hidisel, penetramos de nuevo en el bosque, de nuevo barro hasta volver a salir a los prados, con buenas vistas de estos campos de Transilvania.

Vistas de Sitani
 Llegamos a un alto, buenas vistas de Sitani y las sierras que se encuentran al este, descendemos cortando un par de curvas del camino pero entramos en un viejo cementerio con sus cruces semienterradas.

Cruces de un viejo cementerio
 Llegamos a Sitani, encontramos una pequeña tienda pero se encuentra cerrada, la señora cuando nos ve, enseguida abre, quiere ver qué necesitamos, de paso ella hace negocio. Llega una chica joven de unos 15 años, habla bien inglés a pesar de su edad y de las pocas posibilidades de este pueblo para enseñar idiomas, pero la chica nos sorprende cuando también comenta en castellano, mi pregunta fue clásica, donde aprendiste español? y la sorpresa fue la respuesta, de las telenovelas, fue la misma respuesta que me dio una chica en la piscina de un hotel de Estambul hace unos días, de las telenovelas. Creo que deberían poner el Salvame en inglés a ver si los españoles somos capaces de aprender algo sin ponerlo fácil.
En Sitani, con la joven que nos traducía
Salimos de Sitani, cruzamos una pasarela sobre un pequeño río y cruzamos unos campos con bastante barro. 

Pasarela sobre el río
Llegamos a Cimpani de Pomezeu con una iglesia ortodoxa y una iglesia de Lemn que guarda el cementerio.

Iglesia de Cimpani de Pomezeu
 Llegamos a Valami,  y hacemos nueva parada, un paisano pinta su fachada, ascendemos hasta un alto por una carretera nueva y llegamos a las casas de Goila donde tomamos un camino que era un auténtico barrizal hasta llegar a Josani que cruzamos sin parar, amenaza lluvia y queda poco, apretamos para entrar en Remetea, destino de etapa. Buscamos la Pensión Tulipán que encontramos enseguida,nos recibe Iovu y su mujer Iuliana, muy amablemente y con un café y una copa de palinka.

Iovu nos recibe con una copa de palinka
Antes de cenar una ducha, Iuliana se ofrece a lavarnos ropa, aprovechamos para llenar una lavadora.
Salimos a dar una vuelta, encontramos una tienda-bar, hablamos un poco con la gente que tiene ganas de conversación, uno de ellos estuvo siete años trabajando en España, la mayor parte en Levante y sur de Cataluña.
Volvemos a la casa, Iuliana nos ha preparado una cena estupenda, justo lo que esperábamos desde que comenzamos este stage. Habíamos concertado el alojamiento con una chica en Holanda, es su hija que trabaja en Utrecht, que llama a su madre y de paso hablamos con ella a través de vídeo conferencia. Iovu nos enseña su jardín y su taller, está muy orgulloso de lo que hace.
Vamos a dormir, mañana comienza la montaña, nos esperan tres etapas muy duras, nos vamos a descansar.

Alojamiento Pensión Tulipán 7
Cena Pensión Tulipán 8,5 
Desayuno Pensión Tulipán 9
Relación calidad/precio 8

sábado, 1 de junio de 2019

229ª etapa E4 Baile Felix-Dusesti

15 de mayo de 2019

Distancia: 26,90 km.

Ascenso total: 486 m.

Descenso total: 489 m.

Altura máxima: 303 m.

Altura mínima: 157 m.

Valoración: 6

Tiempo de marcha: 7 h. 45 m.

Velocidad media: 3,6 km/h

Señalización: Sin señalización



 

He dormido bastante bien creo que se me ha quedado corta la noche, podría haber aguantado un poco más pero hemos quedado con la mujer de Luciano para desayunar y no es de recibo llegar más tarde, además interesa salir pronto. 
Caminando entre la niebla


Hace un día lluvioso, con la niebla que abraza los árboles del monte, la salida la hacemos por el mismo sitio por el que llegamos, penetramos de nuevo en el bosque y ascendemos por un barrizal hasta el alto, seguimos la cumbre entre la lluvia y la niebla, hay zonas del bosque que no dejan ver el sol. 


Salimos a zona desarbolada
Salimos del bosque y entramos en zona desarbolada, siguiendo un camino por una cumbre, a los lados ganado vacuno, un perro nos ladra defendiendo su rebaño, como debe de ser. El camino desciende para llegar a una carretera rural, la seguimos un poco a la derecha pero en una curva seguimos rectos para tomar un camino que desemboca en la carretera DN76. La seguimos a la izquierda aproximadamente 2,5 km. es bastante peligrosa tiene tráfico y no tiene arcén. En el momento de desviarnos encontramos un bar donde tomamos un café.



 


Descansamos una media hora aproximadamente antes de volver a caminar, abandonamos la carretera principal para tomar una secundaria que se dirige a Ducanesti, cruzamos una vía abandonada de ferrocarril y seguimos por ella, hay algunas casas solitarias o de pastores que se encuentran con sus ovejas.


Iglesia de Ducanesti
 Por la carretera llegamos a Ducanesti, vamos comprobando la difícil vida en las zonas rurales, coches abandonados a ambos lados de la carretera conforme cruzamos el pueblo, las gallinas por las calles y alguno que otro que se asoma tímidamente para ver pasar tres caminantes a pie, eso sí, tiene una coqueta iglesia al final del pueblo. Volvemos a penetrar en el bosque, llegamos a Topesti, no tiene carretera, la principal que cruza el pueblo es de tierra.
Calle de Topesti
 En ese momento llega la furgoneta del pan y compramos unos dulces que comemos en un banco.



 
Camión de colmenas
Salimos por un camino embarrado pero llegamos a una pista principal con piedra mucho más asentada. Pasamos casas donde los animales rondan como Pedro por su casa por fuera de la vivienda hasta volver a zonas desarboladas, ha dejado de llover y las vistas son bonitas a este y oeste del camino.



Bajando a Dusesti
 
Edificación en Dusesti
 
Pozo típico
Llegamos por la pista a Dusesti, en el pueblo hay un tipo de vivienda peculiar con una entrada central con puerta para los coches. Llegamos a la Pensión Daiadela, nos recibe Madalena, que nos invita una copa de palinkas mientras tomamos una cerveza. Después de repostar, nos damos nuestra ducha y preparados para la cena.


Alojamiento Pensión Daiadela 7
Cena Pensión Daiadela 6
Desayuno Pensión Daiadela 7,5
Relación calidad/ precio 7