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domingo, 20 de octubre de 2019

251ª etapa E4 Rabisha-Belogradchik

25 de septiembre de 2019

Distancia: 28,09 km. 

Ascenso total: 760 m. 

Descenso total: 556 m. 

Altura máxima: 606 m.

Altura mínima: 208 m.

Valoración: 8

Tiempo de marcha: 9 h 25 m


Velocidad media: 3,2 km/h

Señalización: Sin señalizar



No teníamos claro si esperar a las 10 de la mañana para ir a ver la cueva Magura o arrancar después del desayuno, la etapa no era larga y podíamos permitirnos salir a las 11:30 y llevarnos la cueva por delante. Al final nos olvidamos de la cueva, en Belogradchik teníamos que ver la fortaleza romana que para mí era más interesante, y no digo que las pinturas prhistoricas de la cueva Magura no lo sean pero todo lo relacionado con la época romana me apasiona más.

La salida la hacemos por la carretera hasta Rabisha no queremos cortar por zona herbosa, hay mucha niebla y no queremos empapar nuestro equipo antes de la cuenta.
Varda
 De Rabisha salimos por una buena pista pero la abandonamos por un carril que sale a la izquierda, muy claro al principio pero que se complica soberanamente conforme vamos avanzando, al final nos metemos en un berengenal de zarzas y ortigas más el paso de un río. Hubo un momento en que pensamos dar la vuelta pero habíamos avanzado muchos kilómetros y al final nos arriesgamos a pasar entre las zarzas, cruzar el río y ver si salía camino al otro lado.
Camono a Slivovnik
Y hubo suerte, apenas imperceptible pero había un pequeño sendero que poco a poco se va aclarando y llegamos a Varda pequeño pueblo donde hacemos una parada para relajar el cuerpo después del stress.

Desde Varda hasta Slivovnik una estrecha carretera une estás dos aldeas, un paisano intenta decirnos algo, nos sentamos con él pero era imposible, el búlgaro rural era incomprensible para nosotros. Salimos de Slivovnik por un camino que sube un cerro y baja hasta la carretera junto al lago Bravka, la carretera lleva directamente a Belogradchik pero nosotros queremos evitar todas las carreteras posibles.

Tomamos una carretera a la derecha que se dirige a Davravka, antes de llegar cogemos un camino a la izquierda que penetra en el monte, gente cogiendo bayas y carros transportando troncos vemos en cantidad en este tramo, cuando el camino gira al oeste cruzamos con más de 9 carros que se dirigen al monte para buscarse la vida con la madera, Paul intenta hacer una foto pero se lo prohíben con energía.
El camino de los carros
 El último tramo es muy bonito metido en el bosque, silencio total, solo alterado por los carros y sus dueños cuando pasan a toda leche cerca de nosotros. A la entrada de Belogradchik hay gran cantidad de basura a ambos lados del camino.
Fortaleza de Belogradchik
 







Fortaleza de Belogradchik

Fortaleza de Belogradchik

 Llegamos a las primeras casas y vemos la gran miseria de la gente que vive en este barrio. Poco a poco vamos saliendo de este barrio marginal para entrar en las calles más céntricas de Belogradchik. Encontramos el alojamiento, una buena habitación con WC particular y cocina conjunta. Dejamos las mochilas y sin duchar nos vamos a ver la fortaleza, una maravilla construida entre los siglos I y III d. de Cristo nos quedamos impresionados de su construcción entre las miles de roca de arenisca y conglomerado que solo existen en esta zona.
Señalización en Bulgaria
 


Belogradchik
Rodeamos por fuera fortaleza y rocas y llegamos de nuevo al pueblo donde buscamos un lugar para cenar el Pri Iván, buena cena a precio razonable. Ya de noche volvemos al apartamento, una ducha y a dormir que estamos reventados.

Alojamiento Ego Guest House 8
Cena Restaurante Pri Ivan 8
Relación calidad/precio 8

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